FASE 3. Definir la población y los objetivos

¿Qué pasos debemos completar?

Paso 1: Definir la población

PREVENCIÓN UNIVERSAL, SELECTIVA E INDICADA

La clasificación de las intervenciones preventivas propuesta en 1987 por el Institut of Medicine (EUA) está hoy ampliamente aceptada en el ámbito de las drogodependencias. Esta clasificación se basa en el grado de vulnerabilidad o exposición a los factores de riesgo de la población a la que se dirigen las intervenciones preventivas. De acuerdo con esta clasificación cabe distinguir entre prevención universal, selectiva e indicada.

Prevención universal. Se dirige a la población general o sectores de la misma (por ejemplo, la población escolar de 12 a 14 años de un país o de un municipio), independientemente de los diferentes niveles de vulnerabilidad o de exposición a los factores de riesgo de los individuos que conforman la población objeto de intervención. En la prevención universal se asume que todos los miembros de la población comparten el mismo riesgo general para el uso o abuso de sustancias y que toda la población se beneficia, por igual, de las acciones preventivas, cuyo objetivo último es evitar o retrasar el inicio del consumo de una sustancia.

Prevención selectiva. Se dirige a grupos específicos de la población delimitados en base a su mayor vulnerabilidad o exposición a los factores de riesgo (sociales, demográficos, ambientales...), respecto a sus iguales, para el uso o abuso de substancias (por ejemplo: delincuentes juveniles, jóvenes que dejan la escuela, estudiantes con fracaso escolar, etc.). Los programas de prevención selectiva se dirigen a todo el grupo delimitado sin considerar los diferentes niveles de riesgo de cada individuo dentro del mismo. Su finalidad también es evitar o retardar el consumo o el abuso de sustancias en la población objeto de intervención.

Prevención indicada. Se dirige a los individuos que consumen drogas, aunque sin presentar problemas de dependencia, o a individuos con problemas psicológicos o de conducta que pueden ser predictivos de futuros consumos problemáticos de drogas (por ejemplo: niños o adolescentes con comportamiento disocial, con problemas de agresión temprana, hijos de familias con padres que no ejercen su rol paterno, etc.). El objetivo de la prevención indicada no es necesariamente evitar el uso de sustancias sino, a menudo, evitar que el mismo se intensifique o se cronifique dando lugar a una drogodependencia o a otras formas problemáticas de consumo de drogas.

Esta clasificación permite una mayor adecuación de los objetivos de las intervenciones a las necesidades de la población. En términos generales, la intensidad y los requerimientos de las estrategias de prevención indicada suele ser mayor que el de las de prevención selectiva, y el de las de prevención selectiva mayor que el de las de prevención universal. Por el contrario, la relación es inversa respecto al número de individuos alcanzables, siendo la prevención universal la que permite llegar a un mayor número de personas.