FASE 5. Definir el plan de actuación

¿Qué pasos debemos completar?

Paso 1: Concretar las acciones de la intervención

ESTRATEGÍAS DE CAPTACIÓN Y RETENCIÓN

Estrategias de captación

Estas estrategias se utilizan para dar a conocer el programa e invitar a participar y formalizar la inscripción (en los casos que ello sea necesario). En algunas intervenciones se utiliza con la población un documento de “consentimiento informado”, para expresar la conformidad de participar en el programa después de recibir información adecuada sobre el mismo. Este documento suele contener información sobre el propósito de la intervención, sus costes, sus beneficios y las garantías de protección de la confidencialidad de los datos personales.

Las estrategias de captación pueden ser muy diversas: visitas personales, presentaciones públicas, reuniones con la población, estrategias de “bola de nieve” (una persona informa a otra, esta a otra y así sucesivamente), envío de correos electrónicos, mensajes de telefonía móvil (celulares), cartas, anuncios en carteles, panfletos, anuncios en prensa, radio, televisión, webs, etc.

Las estrategias de comunicación masiva suelen ser menos costosas y permiten llegar a más población, aunque ofrecen más incertidumbre a la hora de asegurar cuántas personas han recibido la información. En cambio, las estrategias personales llegan a menos población pero permiten conocer mejor el número de personas que han recibido la información y su grado de interés en la misma.

Al diseñar la estrategia de captación se debe determinar también los lugares dónde se realizarán los procesos de captación y las personas responsables de llevarlos a cabo.

Estrategias para favorecer la retención

Son los mecanismos que se utilizan para motivar a las personas a permanecer en la intervención. Las razones que tiene una persona para participar en una intervención pueden variar a lo largo de la misma y su motivación puede decaer. Por eso, suele ser acertado variar el tipo de estrategia de retención según el momento de la intervención. Por ejemplo, utilizar al principio incentivos, como vales de regalo, pasando a utilizar más adelante estrategias que ayuden a evidenciar las mejoras que la persona experimenta por el hecho de participar en la intervención. Por otro lado, en ocasiones, puede ser adecuado formalizar en un documento firmado por los participantes y los responsables de la intervención un compromiso de permanencia y participación a lo largo de toda la intervención. Este tipo de documentos suele incluir información sobre las características de la intervención, las expectativas y compromisos de ambas partes.

Entre las estrategias que se pueden utilizar para motivar y así, retener a la población que implementa la intervención se incluyen la capacitación en el manejo de la misma o la obtención de beneficios (por ejemplo laborales).