FASE 3. Definir la población y los objetivos

¿Qué pasos debemos completar?

Paso 2: Formular los objetivos

FORMULACIÓN DEL OBJETIVO GENERAL

El objetivo general es el resultado que se quiere conseguir en la población diana para evitar, reducir o eliminar los problemas relacionados con las drogas. Muestra una situación futura que se pretende alcanzar. No debe confundirse con la meta o finalidad, pues aunque ambos proyecten un escenario futuro deseado, la diferencia entre ellos radica precisamente en la amplitud y el alcance de este escenario. La meta o finalidad de una intervención de reducción de la demanda de drogas sería disminuir las consecuencias negativas, sociales o de salud, ocasionadas por el uso de drogas. En definitiva, contribuir a mejorar la calidad de vida y el bienestar de la población. En cambio, el objetivo general expresará los resultados que se desean conseguir en los indicadores de salud. Algunos ejemplos de objetivos generales de intervenciones de reducción de la demanda de drogas pueden ser:

  • Reducir en 6 meses la edad de inicio del consumo de tabaco en los escolares de 12 años de la comunidad X.
  • Limitar en un 20% la progresión del consumo ocasional y/o experimental de cannabis al consumo habitual en los adolescentes de la comunidad X.
  • Lograr una abstinencia del consumo de drogas del 50% en los usuarios tratados con el programa X al finalizar el tratamiento.
  • Evitar el desarrollo de problemas de abuso de drogas en niños con conductas problemáticas incipientes. 
  • Apoyar la integración social de mujeres consumidoras de drogas en proceso de estabilización social.
  • Mejorar la (re)incorporación al mercado laboral de las personas en proceso de deshabituación del consumo de drogas.

Para formular los objetivos puede ser útil empezar elaborando una lista con los resultados que se desearían conseguir tras la intervención. Después, se pueden ordenar según su prioridad y a continuación examinar si unos objetivos dependen de otros. El resultado de esta tarea puede mostrar una “fotografía” donde se distingan diferentes tipos de objetivos: objetivos generales, objetivos específicos e incluso, actividades. De nuevo, es conveniente priorizar los objetivos generales que tenga y entre ellos, lo deseable sería escoger uno.

Quizá, planificar una intervención con un solo objetivo general pueda parecer poco ambicioso, pero es un planteamiento útil. Varios objetivos generales podrían indicar la necesidad de planificar diferentes intervenciones, tal y como ocurre en aquellas de amplio alcance, como por ejemplo en los programas  comunitarios. Estos programas abarcan diferentes proyectos o intervenciones. Si se propone alcanzar más de un objetivo general, Paso@Paso le recomienda dar de alta nuevos proyectos en el aplicativo (uno para cada objetivo general) e iniciar su proceso de planificación de manera independiente. Seguramente se podrá aprovechar para estos proyecto el trabajo previo realizado en las fases de evaluación de necesidades y de análisis de la viabilidad.

Para formular el objetivo general (y también los objetivos específicos) conviene tener en cuenta algunas recomendaciones. +